Area privada
Tel: 91 279 69 50

¿Tienes dudas?

1

Una pareja entre los 29 y 33 años de edad, sin ningún problema de fertilidad, presenta entre un 20 y 25% de probabilidades de concebir un mes cualquiera. Tras 6 meses intentándolo, el 60% de las parejas concebirán sin ayuda médica. Si tras un año de relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos no se produce embarazo, la pareja se considera infértil. El factor masculino es responsable del 34% de los casos de infertilidad, mientras que un 30% de los casos presenta un diagnóstico desfavorable tanto para la mujer como para el hombre. Es por ello que un análisis exhaustivo previo del semen permite identificar problemas potenciales y evitar embarcarse en costosos y recurrentes Tratamientos de Reproducción Asistida (TRA).

2

El seminograma convencional solo estudia la concentración, motilidad y morfología del espermatozoide. Es un estudio incompleto, ya que omite el análisis de uno de los parámetros más importantes como es la integridad de la molécula de ADN. Además, conocer los niveles de estrés oxidativo y la calidad de la membrana del espermatozoide garantiza un mejor diagnóstico para el posterior tratamiento reproductivo. Un 15% de los hombres considerados no fértiles presentan un seminograma normal.

3

La fragmentación del ADN, el exceso de estrés oxidativo y la falta de vitalidad en el espermatozoide, se correlacionan directamente con una tasa baja de fertilidad y con fallos en el desarrollo del embrión. Se traduce en un incremento del número necesario de ciclos para lograr el embarazo tanto en IUI (Inseminación Intrauterina), FIV (Fecundación in Vitro) o ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoide), un empeoramiento en la calidad del embrión y abortos recurrentes.

4

En función del porcentaje de fragmentación, nivel de oxidación y vitalidad de las células espermáticas el profesional médico validará la muestra seminal y junto con el seminograma, decidirá la técnica reproductiva y el tratamiento más adecuado para incrementar las posibilidades de éxito.

5

El tratamiento con antioxidantes puede reducir significativamente los niveles de fragmentación de ADN. La respuesta al tratamiento varía en función de las causas que puedan provocar dicho daño: si este proviene de factores tóxicos o altas temperaturas que activan caspasas y endonucleasas espermáticas, es difícil modificar los niveles de fragmentación del ADN espermático.

6

Los espermatozoides que provienen de la primera fracción del eyaculado presentan unos niveles de fragmentación de ADN menores. Por otro lado, la eyaculación recurrente o el uso de espermatozoides procedentes de testículo, consigue resultados equivalentes según el tipo de paciente. La efectividad de estas estrategias tiene que ser evaluadas por el profesional médico en cada caso, ya que varía entre pacientes.

7

Aunque la calidad seminal puede ser igual en los distintos ciclos de producción y maduración de espermatozoides del individuo, también puede variar debido a factores externos como por ejemplo estrés, infecciones bacterianas o víricas, fiebre o cambios en los hábitos de vida. Es importante conocer la calidad del eyaculado que va a ser utilizado en Reproducción Asistida.

8

En la IUI, la probabilidad de llegar a término el embarazo es prácticamente nula en individuos con una fragmentación mayor al 30%. Además, la fragmentación del ADN es un parámetro indicativo de la presencia de infecciones como Chlamydia trichomatis y Mycoplasma así como de varicocele. En estos casos, los pacientes presentan tasas de fragmentación del ADN espermático por encima del 30%. Niveles superiores a este porcentaje influyen en la tasa de fecundación y calidad embrionaria conduciendo a un mayor índice de abortos de repetición y menor éxito reproductivo.

9

La fragmentación del ADN es importante a la hora de seleccionar la estrategia de tratamiento de reproducción asistida de una pareja. Se ha demostrado que está relacionada con la probabilidad de embarazo a término en los ciclos de IUI. Niveles superiores al 30% disminuyen la probabilidad de éxito del 19% al 1,5%. Conociendo este dato podemos elegir técnicas alternativas al IUI. En tratamientos FIV, niveles de fragmentación inferiores al 25% conllevan una tasa de nacimientos vivos del 33%. Con niveles de fragmentación superiores al 50%, esta tasa cae hasta el 13%.

10

Halotech ofrece diferentes kits que permiten conocer los niveles de fragmentación del ADN espermático (Halosperm), los niveles de estrés oxidativo (Oxisperm) y la calidad de la membrana del espermatozoide (Vitaltest).

11

El paciente únicamente ha de seguir las instrucciones del profesional médico. Este necesitará una muestra de semen que será procesada por el personal de laboratorio siguiendo un protocolo establecido de rápida y fácil ejecución.

12

Los test in vitro de las soluciones Halotech ofrecen un resultado inmediato. Los test de fragmentación y oxidación muestran un resultado certero en menos de una hora mientras que en el de vitalidad, la información es instantánea.

13

Fragmentación del ADN (Halosperm): técnica no invasiva que analiza los espermatozoides eyaculados. Se consigue discriminar entre un espermatozoide normal y uno afectado mediante correlación directa con la presencia de espermatozoide con halo grande de dispersión de la cromatina (espermatozoide normal) o sin halo de dispersión (espermatozoide anormal).

Oxidación (Oxisperm): utiliza un gel reactivo que permite observar un cambio de color en un eyaculado reciente. Utilizando una escala de color, se puede determinar el grado de oxidación de la muestra.

Vitalidad (Vitaltest): permite distinguir a los espermatozoides vivos de los muertos en base a la integridad de la membrana de los mismos.

14

Un nivel de fragmentación de ADN superior al 30% es considerado de riesgo y se debe considerar que existe presencia de un factor masculino asociado al fracaso reproductivo.

15

El daño en el ADN espermático es un proceso multifactorial. El tabaquismo, el sobrepeso, la ropa ajustada, la ingestión de ciertos fármacos, fiebre, edad avanzada, la quimioterapia o radioterapia, son factores ambientales que pueden producir un aumento de los niveles de ADN espermático fragmentado. Ciertos factores naturales como una maduración incorrecta o el estrés oxidativo se traducen en fallos durante la producción de espermatozoides en el testículo que generan la misma respuesta.

16

Muchos profesionales incorporan la información de las soluciones Halotech desde el comienzo del tratamiento, complementando al seminograma convencional. Además, el análisis de la fragmentación, oxidación y vitalidad es especialmente recomendable en:

  • Parejas con historial de abortos espontáneos.
  • Parejas con infertilidad no explicada durante más de 6 meses
  • Hombres con más de 40 años
  • Hombres con historial oncológico
  • Hombres bajo tratamiento de medicamentos prescritos
  • Hombres expuestos a agentes tóxicos
  • Hombres que han tenido infecciones urogenitales
  • Hombres con un estilo de vida poco saludable: fumadores, sedentarios, dieta poco equilibrada u obesos.
  • Pobre calidad del embrión en segundos ciclos de donación de óvulos
  • Factor masculino de causa desconocida
17

<p>La congelación de las muestras en nitrógeno líquido no modifica la fragmentación del ADN de los espermatozoides, por lo cual se puede realizar el test sobre muestras congeladas que después pueden ser utilizadas en las diferentes técnicas de Reproducción Asistida. Tras la descongelación, las muestras deben ser utilizadas rápidamente para evitar el incremento del daño. </p>